El riesgo de suicidio en las personas mayores

 
 

El suicidio: un problema grave

El suicidio no es solo un problema personal, sino un grave problema de salud pública que requiere atención urgente. En los últimos años, ha aumentado el número de personas, especialmente de la tercera edad, que han fallecido por suicidio.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en 2022 se registraron más muertes por suicidio en Estados Unidos que nunca. Esto afecta a personas de todas las edades, pero sobre todo a las personas mayores (de 60 años en adelante), que corren un mayor riesgo. El número de muertes por suicidio en esa edad ha aumentado, por lo que debemos estar atentos y prevenirlo juntos. Es importante estar alerta, conocer las señales de peligro y ayudar a quienes más lo necesitan.


La realidad del suicidio en las personas mayores o de la tercera edad

Hoy en día, cada vez más personas mayores están pensando en quitarse la vida. ¿Por qué? Se dice que las personas de edad avanzada se enfrentan a muchos problemas, por ejemplo:

  • Aislamiento social: Algunas personas mayores se sienten muy solas, ya que tienen poco contacto con otras personas. Probablemente, esto se deba a que han perdido a amigos o familiares, ya no trabajan o no pueden desplazarse con facilidad debido a problemas de salud, entre otras razones.

  • La pérdida de seres queridos: Con el paso del tiempo, las personas mayores pierden a personas muy cercanas por causas naturales, como el envejecimiento o las enfermedades. Este proceso de duelo puede resultarles muy difícil y provocarles sentimientos de soledad y desesperanza.

  • Ya no son independientes: Las personas mayores pueden perder la capacidad de realizar las actividades cotidianas por sí mismas. Para quienes valoran la independencia, esta situación les causa tristeza y les hace sentir que son una carga para los demás.

  • Enfermedades crónicas: Algunas enfermedades crónicas propias de la vejez, como la artritis, los problemas cardíacos, la hipertensión y la diabetes, pueden provocar dolor y limitaciones físicas. Como consecuencia, una menor calidad de vida.

Además, existen factores de riesgo como:

  • Enfermedades mentales: Padecer depresión y ansiedad puede aumentar significativamente el riesgo de suicidio en las personas mayores o de la tercera edad.

  • Abuso de alcohol y sustancias: El consumo de alcohol u otras sustancias puede aumentar el riesgo de suicidio, especialmente cuando se combina con problemas de salud mental.

  • Acceso a las armas: Más del 75 % de las personas mayores que fallecen por suicidio cada año utilizan un arma de fuego, y más del 95 % de las muertes por arma de fuego en personas mayores de 65 años son suicidios. Tener acceso a un arma de fuego en el hogar aumenta significativamente el riesgo de suicidio. Es necesario prestar más atención y actuar con mayor precaución.


 ¿Cuáles son las señales que indican un riesgo de suicidio en las personas mayores o de la tercera edad?
Como miembros de una comunidad unida, tenemos el deber de cuidar de las personas más frágiles y vulnerables. Debemos estar atentos a las señales y a la existencia de problemas graves. Si una persona mayor presenta los siguientes síntomas, debemos intervenir, ofrecer ayuda y actuar de inmediato:

  • Perder el interés por actividades que normalmente disfruta.

  • Evitar las actividades sociales.

  • Descuidar el cuidado personal y los tratamientos médicos.

  • Mostrar un interés excesivo por temas relacionados con la muerte.

Por lo general, es difícil ayudar a las personas mayores porque no piden ayuda. Pero es importante decirles que estamos aquí para acompañarlas y apoyarlas.

Entonces, ¿cómo podemos apoyarlos?

  • Pasar tiempo con ellos, preguntarles cómo se sienten y decirles que los queremos. 

  • Hacer actividades juntos según nuestras posibilidades: jugar a las cartas, acompañarlos a ver su programa de televisión favorito o jugar a un juego de mesa, etc.

  • Animándolos a que se inscriban o participen en actividades comunitarias diseñadas especialmente para ellos.

  • Llevarlos al médico si los vemos muy tristes o enfermos.

  • Ayúdelos a llamar o enviar un mensaje de texto al 988 (Línea Directa de Prevención del Suicidio). La línea ayuda a las personas que se encuentran en una situación de crisis a ponerse en contacto con asesores capacitados que les brindarán ayuda de forma gratuita y confidencial las 24 horas del día, los 7 días de la semana.


 

El papel de los médicos

Es aceptable que las personas acudan al médico, que les pregunten cómo se sienten y que investiguen si tienen pensamientos negativos. Escuchar y brindar apoyo son formas de ayudar a prevenir que las personas de la tercera edad se hagan daño. Es importante recordarles que, en una consulta con un profesional, todo lo que se comparte es confidencial. Que todo lo que se diga entre el médico y el paciente en relación con la salud mental queda entre ellos y que ¡pedir ayuda está bien!

Es muy importante asegurarnos de que las personas mayores o de la tercera edad estén felices y cómodas, así como contar con un buen apoyo emocional en la familia, la comunidad o ambas. Debe ser una prioridad estar atentos a nuestros mayores llamándolos o enviándoles un simple mensaje. Estar preparados con tiempo para ayudarlos cuando nos necesiten. Juntos, podemos apoyar a nuestros mayores para que se sientan amados y protegidos.



Recursos y referencias:
 Consejo Nacional sobre el Envejecimiento (2024). El suicidio y las personas mayores: lo que debe saber. ncoa.org   
Biblioteca Nacional de Medicina (2019). El suicidio en las personas mayores: un estudio retrospectivo de 37 años. ncbi.nlm.nih.gov
CNN (2023). Las tasas de suicidio en EE. UU. son más altas entre los hombres mayores, y la mayoría involucra armas de fuego, según un informe de los CDC. CNN.com
AFSPNational (2022). Las cuatro D del riesgo de suicidio en las personas mayores - Yeates Conwell, M.D. YouTube.com

 
 
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