Claridad en la oscuridad: Entendamos mejor la depresión en las mujeres y los retos tras el parto

 
 

La depresión que sufren algunas mujeres es un tema muy importante que puede afectar su estado emocional y su vida cotidiana. Es importante comprender qué factores influyen en cómo se sienten y por qué necesitan más apoyo. La depresión posparto es un tema del que hay que hablar más, ya que puede afectar el bienestar de las mamás y las familias; por lo tanto, merece nuestra atención, comprensión y acción.


Las mujeres y la depresión

La depresión es un trastorno común pero grave que puede afectar el estado emocional de muchas personas en todo el mundo.

Las mujeres sufren depresión a una edad más temprana que los hombres. En los últimos seis años, el número de mujeres con depresión se ha duplicado en comparación con el de los hombres. Los cambios hormonales, la forma en que nos relacionamos con los demás y los factores psicológicos son algunas de las razones de esta diferencia, y a veces es difícil pedir ayuda por miedo a lo que puedan pensar los demás.


Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir síntomas de depresión en las mujeres son:

Herencia genética y salud emocional: Si en la familia hay antecedentes de depresión u otros problemas emocionales, es posible que las probabilidades de padecerlos sean mayores.

Estrés y/o trauma: Los problemas de pareja, el trabajo, las dificultades económicas o las experiencias traumáticas que haya podido sufrir, como el maltrato, las peleas en el hogar o la pérdida de seres queridos, pueden aumentar el riesgo de depresión en las mujeres.

Problemas de salud: Las enfermedades crónicas o los problemas de salud propios de las mujeres, entre otros, pueden hacer que se sientan muy tristes o sin energía.

Estar sola: No tener a nadie con quien hablar o sentirse sola aumenta el riesgo de caer en una depresión.

Cambios hormonales: A veces, los cambios hormonales que se producen durante la menstruación, el embarazo, después del parto o durante la menopausia pueden provocar depresión.


La depresión posparto: un gran desafío

Es habitual sufrir la «tristeza posparto» (melancolía posparto) después de dar a luz, pero si estos sentimientos persisten o empeoran durante más de dos semanas, podría tratarse de una depresión posparto.

Hoy en día, entre el 10 % y el 20 % de las madres sufren depresión posparto, pero menos del 20 % de ellas reciben ayuda profesional.

Es fundamental reconocer los signos de la depresión, ya que puede afectar la capacidad de la madre para cuidar al bebé y realizar las tareas diarias. Algunos indicios son:

  • Sentirse muy triste todo el tiempo o llorar mucho.

  • Tener problemas para dormir o concentrarse.

  • Dejar de disfrutar de las cosas que antes le gustaban.

  • Sentirse culpable o inútil.

  • Pensar en hacerse daño a sí misma o al bebé.


Riesgos y formas de ayudar

Hay factores que pueden hacer que algunas mujeres se sientan muy tristes y deprimidas después de dar a luz:

  • Antecedentes de depresión

  • El estrés durante el embarazo

  • Problemas de pareja

  • Dificultades durante el parto o problemas de salud del bebé

Es importante saber esto para poder ayudar mejor y ofrecer el tratamiento adecuado.


¿Cuándo hay que acudir al médico?

Si se detectan síntomas de depresión posparto en alguien cercano, es importante animar a esa persona a que hable con su médico de confianza o con su obstetra/ginecólogo para concertar una cita.

  • Si se siente muy nerviosa y tiene la sensación de que no puede controlar sus pensamientos después de dar a luz, o si ve o escucha cosas que no existen, es urgente que busque ayuda.

  • Si se siente muy triste durante más de dos semanas y no puede realizar las tareas diarias ni cuidar a su bebé como antes, o si siente que quiere hacerse daño a sí misma, hable con su médico lo antes posible.

  • Para conocer las opciones de ayuda que tiene a su disposición, visite este enlace o, si busca un recurso local, visite Vail Health Behavioral Health.


Estos consejos pueden ayudar a combatir la depresión posparto:

  • Hablar con un terapeuta o con alguien dispuesto a escuchar.

  • Tomar medicamentos antidepresivos recetados por un especialista.

  • Buscar apoyo en familiares, amigos o grupos de personas que comprendan la situación.

Es muy importante comprender y ayudar a las mujeres que sufren depresión, especialmente después de dar a luz. Hablar abiertamente sobre cómo se sienten, ayudarles a superar el miedo a pedir ayuda y asegurarse de que reciban tratamientos eficaces son formas importantes de brindarles apoyo.

Juntos, hagamos que nuestras comunidades sean más amables y solidarias con todas las personas que sufren depresión, especialmente con las madres, para así poder iluminar la vida de quienes más lo necesitan.


Recursos y referencias:
Mayo Clinic (2022). Depresión posparto. Mayoclinic.org.
Instituto Nacional de Salud de la Mujer. (2023). La depresión en las mujeres: 4 cosas que hay que saber. Nimh.nih.gov.
Health Day (2024). Con demasiada frecuencia, la depresión posparto no se trata en las mujeres afroamericanas e hispanas. Healthday.com.
Forbes (2023). «Las damiselas están deprimidas»: lo que hay que saber y qué hacer respecto a las mujeres y la depresión. Forbes.com.

 
 
Anterior
Anterior

Sombras y luz: cómo afrontar la depresión en la vida de una mujer

Siguiente
Siguiente

Carta del presidente de la junta directiva, Greg Daly