Ansiedad y riesgo de suicidio: lo que debes saber
¿Te ha pasado alguna vez que sientes que algo no va bien, pero no sabes qué es ni cómo explicarlo? A eso se le llama ansiedad. Para más de 40 millones de adultos en Estados Unidos, esta sensación se convierte en un problema grave que no desaparece, afecta a las emociones y resulta abrumador en el día a día.
La ansiedad es una sensación de miedo o malestar, una respuesta normal al estrés. Sin embargo, algunos trastornos de ansiedad, como la ansiedad generalizada o social, afectan a muchas personas, lo que les dificulta trabajar, socializar o llevar una vida normal. Los inmigrantes latinos enfrentan factores de riesgo adicionales como la preocupación por la estabilidad económica, la discriminación por su cultura y el miedo a la inseguridad, lo que puede intensificar la ansiedad. Más del 20 % de quienes padecen ansiedad enfrentan síntomas severos que transforman su rutina y pueden llevar a pensamientos autodestructivos.
Comprender los trastornos de ansiedad
¿Sabías que la ansiedad puede manifestarse de diferentes maneras? Vamos a explorarlas juntos: entre los trastornos más comunes se encuentra el trastorno de ansiedad generalizada y la ansiedad social. Los síntomas más comunes son palpitaciones rápidas, sensación de peligro constante y aislamiento.
Hay cosas que quizás no sabías sobre la ansiedad. Aquí te las cuento:
Los trastornos de ansiedad son el problema de salud mental más común en todo el mundo.
La ansiedad y la depresión están estrechamente relacionadas, y a menudo las personas padecen ambas a la vez.
La ansiedad puede ser algo que se dé en las familias, lo que significa que puede ser hereditaria.
Muchas personas se dan cuenta de que empezaron a sentir ansiedad desde que eran niños.
La ansiedad no solo afecta a cómo te sientes, sino que también puede afectar a tu salud física.
Hay aspectos tanto físicos como psicológicos en una persona que lucha contra la ansiedad. En el plano físico, pueden aparecer dolores de estómago, taquicardia o dolores de cabeza, entre otros. En el plano psicológico, pueden manifestarse nerviosismo, irritabilidad y la sensación constante de que algo malo va a suceder.
Reconocer la ansiedad
Es importante reconocer los síntomas lo antes posible, ya sea en uno mismo o en alguien cercano. A continuación, compartimos algunos de los síntomas más comunes:
Síntomas físicos:
Palpitaciones
Sudoración excesiva
Temblores
Dificultad para respirar
Dolor de estómago
Diarrea
Dolores de cabeza
Insomnio
Fatiga
Síntomas emocionales:
Sensación de miedo o incomodidad
Sentirse tenso o nervioso
Estar siempre alerta, esperando que pase algo malo
Irritabilidad
Inquietud
A veces, es más fácil reconocer estos síntomas en uno mismo, pero también puedes observarlos en tus seres queridos, por ejemplo, en la forma en que hablan o en cómo afrontan el estrés.
Cómo la ansiedad puede llevar a pensamientos autodestructivos
Quizás te preguntes cómo se relacionan la ansiedad y los pensamientos de quitarse la vida. Cuando sientes miedo o preocupación todo el tiempo, es abrumador y te hace sentir que no hay salida. Con el tiempo, la ansiedad crónica puede llevar a la depresión, y eso puede aumentar los pensamientos de hacerse daño.
Si alguna vez sientes que no puedes soportar la carga emocional o si alguien cercano a ti está pasando por esto, es fundamental que busques ayuda de inmediato. No estás solo, y siempre hay ayuda disponible.
Estrategias para manejar los trastornos de ansiedad
Si sientes ansiedad, hay estrategias que puedes considerar para mejorar:
Practicar la atención plena (mindfulness)
Hacer ejercicio
Llevar una vida sana
Alimentación saludable
Escuchar música relajante
Dormir bien
Practica aficiones que te gusten
Prueba la aromaterapia
Socializar
Evitar el alcohol y la cafeína
Dejar de fumar
A veces, estas técnicas no son suficientes, y es entonces cuando necesitamos la ayuda de un profesional para afrontar la ansiedad de manera eficaz.
Cómo apoyar a alguien con un trastorno de ansiedad
Si un amigo o un ser querido acude a ti para hablar sobre su ansiedad, es importante crear un ambiente acogedor y libre de juicios.
Para apoyar a esa persona, puedes:
Escuchar sin juzgar
Acompañarle a sus citas con el terapeuta
Ayudarle a buscar ayuda profesional
Validar sus sentimientos
Pasar tiempo con él o ella haciendo algo que les guste
Mantener un contacto frecuente, ya sea por teléfono o por mensajes
Recuerda que tu apoyo es fundamental. Hazle saber que siempre estás ahí para escucharle y ayudarle.
Avanzando hacia la recuperación con resiliencia
La resiliencia te permite adaptarte y superar las dificultades. Al desarrollar esta capacidad, puedes aprender a manejar tu ansiedad y enfrentar tus miedos con más confianza. Con esfuerzo y el apoyo de tus seres queridos, es posible recuperar el control sobre tus emociones.
Recuerda que el manejo de la ansiedad es un proceso continuo. Cuanto más aprendas sobre cómo gestionar el estrés y las emociones, más te ayudarás a ti mismo y a las personas que te rodean.
Seguir adelante con fuerza y esperanza
Al comprender los trastornos de ansiedad, puedes buscar ayuda para ti o apoyar a alguien cercano. El primer paso es informarte y mantener conversaciones abiertas sobre salud mental, lo que ayudará a que tú y tus seres queridos se sientan más apoyados a la hora de buscar ayuda.
Si tú o alguien cercano está luchando contra pensamientos negativos debido a la ansiedad o por cualquier otro motivo, busca ayuda de inmediato acudiendo a un profesional o una línea de crisis.
Recuerda que no estás solo. Hay recursos disponibles y personas dispuestas a ayudarte a salir adelante.